El movimiento MGTOW me fascina. Se trata,
para quien no lo conozca, de hombres que han decidido que las mujeres son el
mal y que por tanto van a “seguir su propio camino” (going their own way), con
la menor cantidad de sexo posible y centrándose en su carrera profesional y en
su mejoramiento personal. O eso dicen.
No les quiero hacer demasiada publicidad: podéis
encontrarlos en los comentarios de Menéame (esta semana se han hecho famosos
porque se ha publicado un artículo riéndose de ellos), en el foro de
Misandria o en otras zonas de Internet con olor a cerrado. Leer sus foros es
entrar en un delirio cada vez más enrevesado, una pesadilla dickiana donde la
realidad oculta un sistema hembrista que persigue a los pobres hombres. Como eso
no se sostiene por ningún lado, por mucho que agites el espantajo de las
denuncias falsas y el número de suicidios, pasan a inventarse una serie de
conceptos supuestamente técnicos y científicos.
Detengámonos en esos conceptos. A veces los toman de la economía: hablan insistentemente de las relaciones entre géneros como una cuestión de "financiación" y de dinero, lo cual es terriblemente triste... y muestra lo que de verdad les importa de las custodias monoparentales y por qué exigen custodia compartida. Otros los sacan de esa pseudo-etología que emplean los "seductores científicos", clasificando a los hombre en alfas y betas. Y luego están directamente los que se inventan.
Quizás mi preferido, por todo lo que
muestra, es el de “carrusel de pollas”. Al parecer es el carrusel en el
que se pasan todas las mujeres hasta los 30 años. Las pollas son de malotes y
de ciclados poligoneros porque al resto “los desprecian”. Cumplidos los 30, la
mujer exige a un hombre que se case con ella y le pague la hipoteca y a los
hijos (uno de esos hombres de verdad que ha despreciado antes) y además un
puesto de funcionaria. Si ninguno quiere casarse con ella es porque son todos
unos machistas. Y si consigue uno y le sale rana siempre le queda la
omnipresente denuncia falsa, claro.
Demencial, ¿verdad? Creo que no hay otra
palabra que lo describa. Para empezar, por esa concepción de que lo que tiene
que hacer la mujer desde que tiene la primera regla es empezar a buscar un
marido. Para seguir, la idea de que follar con muchos está mal si lo hace una
mujer. No puede faltar la tipificación del autor del texto como un “nice guy” y
la queja de que las tías sólo follan con macarras, como si le debieran algo a
él o a cualquier otra persona. Y, para terminar, la calificación final de la
mujer como una especie de homo economicus
ultra-racional que según cumple los 30 años se pone a buscar un hombre al que
extraer las rentas.
El texto, en definitiva, dice mucho. No tanto
sobre cómo son las mujeres sino sobre cómo es el autor y quienes lo difunden,
hablan usando esos conceptos o discuten en comentarios. La verdad es que visto
de lejos da bastante penita. La frustración se huele al otro lado de la
pantalla. Y no, no me voy a reír de que estén frustrados o de que necesiten
follar más (creer que la cantidad de veces que tienes relaciones sexuales es un
indicador de estatus es bastante machista), pero sí a decir que lo que no es de
recibo es que conviertan su insatisfacción en odio.
En odio, sí. Los MGTOW no es que sean
antifeministas (eso va de suyo): es que son anti-mujeres. Han llegado a la
convicción de que las mujeres son una especie de lobas hambrientas de su
dinero. Les echan la culpa de sus fracasos, sus incapacidades y sus malas
decisiones (leí un comentario en Menéame que se quejaba de haber elegido universidad
porque su novia estudiaba allí). Creen que el Estado es una máquina de
transferir rentas a las malvadas mujeres y que las relaciones con éstas son una
trampa. Y amenazan, que es lo más chanante de todo, con alejarse.
El problema es que la amenaza resulta
ridícula. Los que escriben en esos foros están cargaditos de frustración. Visto
lo que opinan de las mujeres, lo que creen que deberían hacer éstas y cómo
entienden las relaciones entre géneros, es obvio que son maltratadores en
potencia. Si me dan asco a mí, que no estoy en peligro de caer en sus garras,
no quiero ni pensar lo aliviada que se sentiría cualquier mujer de saber que
han decidido renunciar voluntariamente a acercarse. Si fuera verdad que se
alejan, ¡que viva el movimiento MGTOW, joder!
Claro, la trampa es que no es verdad. Los
foros y páginas MGTOW no son más que grupos donde tipos a los que la vida no
les ha salido bien van a pegar cuatro gritos, a soltar barbaridades
pseudointelectuales, a que sus colegas les rían las gracias y les palmeen la
espalda y a lamentarse de lo malas que son las niñas. Se alejan, sí, pero sólo
durante el rato que tardan en publicar tres comentarios. Luego vuelven, por
desgracia para quienes les rodean (1).
Así que creo que la única forma de tratar
con esto es… que sigan adelante. Ojalá los integrantes del movimiento MGTOW
recibieran una paguita para dejar de trabajar, para pasarse todo el día en sus
foros, recociéndose en su bilis y planificando. Y ojalá, cuando alcanzaran
cierta masa crítica, un banco les diera un crédito en condiciones favorables
para comprarse una isla y vivir en su añorada utopía masculina. Con un poco de
suerte no se darían cuenta de que van a tener que lavarse sus propios
calzoncillos hasta que no estuvieran allí.
[ADDENDA 26/08/2015, 23:15 - Por la cantidad de trolls que están apareciendo imagino que esta entrada se ha difundido por Misandria o por alguno de los demás foros de victimistas. Así que comentarios cerrados hasta nuevo aviso.]
(1) Iba a decir “para las mujeres que les
rodean”, pero no creo yo que tanta bilis salpique sólo a las mujeres.