miércoles, 29 de enero de 2014

¿Cómo se fomenta la masturbación?

La respuesta a la pregunta que da nombre a esta entrada pareciera sencilla: deja a un adolescente de cualquier género solo en una habitación y la paja sucederá. Pero no es tan simple. Lo primero es tener claro que la masturbación es buena para el alma y necesaria para la salud: cada paja recarga +2 puntos de energía, a pesar de lo que páginas como ésta y ésta te puedan decir.

Decidirse por la masturbación es posible, forma parte de la decisión libre de cualquier persona y es una muestra de libertad, madurez y deseo de conocer el propio cuerpo. Tampoco es anormal decidirse a ello, aunque haya gente (principalmente curas) que insistan en lo contrario. La Santa Madre Iglesia, que de esto sabe un rato, dice que el aburrimiento, la sensación de soledad, el miedo, el estrés y el cansancio pueden inducir a la masturbación. O, de otra manera, la masturbación ayuda a combatir el aburrimiento, la sensación de soledad, el miedo, el estrés y el cansancio. ¿Estamos, acaso, ante una panacea?

Hay algunos consejos que pueden ayudar en la decisión de entrar en este círculo vicioso, en el mejor sentido de la palabra:

       1.- El entorno está lleno de erotismo: búscalo. Aprende a usar Google para encontrar el porno que sea más de tu gusto, coloca el ordenador en la sala de estar para que todos los moradores puedan buscar y haz un uso moderado de la televisión y las redes sociales: al menos tres horas de paja al día. Hay estudios que muestran cómo ciertas series pueden erotizar a los adolescentes aunque no tengan contenido sexual explícito: búscalas.

       2.- Adopta un estilo de vida saludable. Hacerse pajas requiere una buena capacidad cardiopulmonar y unos brazos entrenados, especialmente a partir de la cuarta. Lleva una higiene adecuada (conviene limpiarlo todo después) y una dieta equilibrada. Evita el consumo de drogas, que si no luego no hay manera. Practica un deporte: te sentirás mejor con tu cuerpo, lo aceptarás con más facilidad y así la masturbación será más satisfactoria. El deporte te ayudará a crecer en fuerza de voluntad y espíritu de sacrificio, necesarios para la sexta paja diaria y siguientes. Además te dará material para inspirarte: los cuerpos de las personas con las que hagas ejercicio son probablemente más excitantes de lo que será nunca cualquier cosa que veas a través de una pantalla.

       3.- Ocupa tu tiempo libre de manera constructiva. Puedes mejorar tu cultura y formación: ¿cómo vivían el sexo otras culturas? ¿Cómo lo vive la nuestra? ¿Hay algo de toda esta lista de parafilias y perversiones que yo quiera probar? También puedes buscar, junto con tus amistades, la respuesta a los problemas éticos que se plantean hoy en día como por ejemplo: ¿es correcto confundir a los adolescentes con mentiras sobre su sexualidad desde la página de un diario con tirada nacional? No recomendamos pasar tardes enteras en centros comerciales, ya que rompe con el horario óptimo, que es un paja cada cuatro horas.

       4.- Construye un grupo de amistades sano. Los grupos constructivos son aquellos en los que cada miembro cuenta y todos buscan hacer cosas concretas para el bien de todos o por ayudar a otras personas. Tienes que buscar un grupo de esos porque solamente ahí podrás hablar con franqueza de este tema. Además, del grupo de pares se puede aprender mucho, ya que todos cuentan sus experiencias y, si vas con una libreta, puedes salir con ideas interesantes. Finalmente, si la confianza y compenetración es grande, quizás podáis quedar un día para masturbación conjunta. De nuevo desaconsejamos las actividades de “relleno” como perder el tiempo en los centros comerciales: es mejor perderlo en un sitio privado, que hay más libertad.


En resumen: masturbarse es bueno, ya que mejora el conocimiento de tu propio cuerpo, te ayuda a discernir lo que te pone de lo que no y te entrena para el futuro. Así estarás preparándote para futuras relaciones, a las que llegarás con las ideas mucho más claras, por lo que tu sexualidad será mejor y más plena.


No hacerse pajas, por el contrario, es una actividad negativa que sólo desemboca en el delito, el presidio, la represión y el Opus Dei. Es de sobra conocido que Hitler no se hacía pajas, por lo que si no quieres invadir Polonia tienes que acariciar tu entrepierna. Y recuerda, cada vez que puedes tocarte y pasas de hacerlo, Dios mata a un gatito.

11 comentarios:

  1. Al menos tres horas de paja al día... I need a fuck machine.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Seguro que Apple tiene una app que te recuerda que es la hora de las pajas.

      Eliminar
  2. DIIIIOOOOOS ERES UN JODIDO GENIO lo que me he podido reir

    ResponderEliminar
  3. Se te ha olvidado otra ventaja de las pajas: puedes tirarte (al menos en tu imaginación) a la persona que más te ponga

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Además eso. Si es que son todo ventajas, joder.

      Eliminar
  4. Una cada 4 horas... por poder podría, pero iba a acabar con la torre del homenaje más escocida que restregarla contra un muro de hormigón... bueno, de algo hay que morirse. Ahora vuelvo.

    ResponderEliminar
  5. Estilo de vida muy recomendable pero que hay que controlar porque llevado hacia el extremo puede ser muy perjudicial y ocasionarnos eyaculación precoz y otros problemas derivados

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cuanta razón. Nunca más de catorce al día.

      Eliminar
  6. Excelente artículo y muy bien explicado, a ver si poco a poco vamos consiguiendo esa liberalización de la mujer porque en estos temas siempre estamos muy por detrás...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sé si tu comentario se termina de corresponder con el artículo, pero gracias de todas formas.

      Eliminar